Categoría: Deportes

Almafuerte Noticias23 julio, 2021
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5min

La Ceremonia Inaugural de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 comenzó a las 8 en el Estadio Nacional de la capital nipona, con la salvedad de que se desarrolla sin público para mitigar los efectos de la pandemia de coronavirus y cuenta con la presencia del Emperador de Japón Naruhito, el presidente de Francia Emmauel Macron y la primera dama estadounidense Jill Biden, entre otros mil invitados.

 

Santiago Lange y Cecilia Carranza, los campeones olímpicos de yachting en Río 2016 portarán la bandera de la delegación argentina, que quedó integrada por 186 deportistas, de los cuales 130 son hombres y 56 son mujeres, con participación en 26 disciplinas. Entre ellos están Los Leones, el único equipo nacional que defiende la histórica medalla de oro conquistada en Río 2016.

La judoca Paula Pareto, bronce en Beijing 2008 y oro en Río 2016 y una de las principales figuras internacionales de los Juegos (porque además es traumatóloga y luchó contra el Covid-19 en el hospital de San Isidro), no asistirá a la apertura ya que es una de las primeras en competir: debutará a la medianoche del sábado ante la sudafricana Geronay Whitebooi en la categoría hasta 48kg.

El estadio Olímpico, utilizado en Tokio 1964, la primera vez que la capital de Japón organizó los Juegos, fue remodelado y tiene capacidad para 68.000 espectadores, pero sus tribunas apenas serán ocupadas por unos mil invitados VIP, entre los que se encuentran el emperador nipón, Naruhito; la primera dama estadounidense, Jill Biden; y el presidente de Francia, Emmanuel Macron.

Por el estado de emergencia decretado para la capital de Japón ante el aumento de los casos de coronavirus y por miedo a la variante Delta, de rápida propagación, el primer ministro Yoshihide Suga impuso una restricción para que no haya público en eventos hasta el 22 de agosto.

Apenas el 18% de la población japonesa se encuentra vacunada con las dosis necesarias y la mayoría de los habitantes rechaza la realización de los Juegos, según las encuestas que se vienen haciendo desde marzo del 2020, cuando el COI reprogramó la fecha.

Sin embargo, Tokio 2020 ya arrancó con medidas muy estrictas para evitar la propagación de la Covid-19 entre deportistas y delegaciones, como el flujo constante de entradas y salidas en la Villa Olímpica, pruebas PCR obligatorias para todos y transporte especial como parte de la “burbuja”. El 85% de los atletas y miembros de las delegaciones fueron vacunados.

Un total de 11.025 atletas de 205 países participarán en Tokio, en 33 deportes (béisbol/softbol, karate, skateboarding, escalada y surf como las novedades) y 339 pruebas que componen el programa deportivo.

El porcentaje de participación femenina es de 49%, lo que convierte a Tokio 2020 en los Juegos con mayor paridad de género. El COI exige, además, que las banderas de los 206 Comités Olímpicos Nacionales (CONs) y el Equipo Olímpico de Refugiados deberán ser llevadas por una deportista mujer y un atleta hombre en la ceremonia de apertura.

Las 5.000 medallas que se repartirán en los podios de los Juegos fueron fabricadas con 78.985 toneladas de material reciclado.

Desde que se celebraron los primeros Juegos de la actualidad, en Atenas 1896, hasta ahora, solamente en tres ocasiones (Berlín 1916, Tokio/Helsinki 1940 y Londres 1944) se suspendieron a causa de las Guerras Mundiales, nunca por una pandemia.

Además de los primeros pandémicos, Tokio 2020 serán los Juegos más caros de la historia. Cuando Tokio fue elegida como sede en 2013, en el Hilton de Buenos Aires, se calculó que costarían un total de 7.300 millones de dólares. El aplazamiento llevará al presupuesto a 14.900 millones de dólares.

Si se hubieran suspendido, el Comité Olímpico Internacional (COI) iba a tener que devolver unos 4.000 millones de dólares por los derechos de televisación internacional.

Los Juegos se seguirán llamando Tokio 2020, aunque se hagan en 2021, por el marketing y la cartelería, entre otras cosas. Las fechas de los próximos JJ.OO no cambian: en 2024 serán en París; en 2028, en Los Ángeles, y recientemente se eligió la sede de los Juegos 2032 que se realizarán en Brisbane, Australia.

 

 

 


Almafuerte Noticias18 julio, 2021
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2min

El boxeador matancero Brian Castaño (69,513 kilos), campeón superwelter OMB, empató en fallo dividido la pelea unificatoria con el estadounidense Jermell Charlo (69,399), vencedor AMB, CMB y FIB de la categoría, en un combate que se realizó en el AT&T Center en San Antonio, Texas.

 

Steve Weisfeld (de Nueva Jersey) lo vio ganar al argentino, por 114 a 113, el puertorriqueño Nelson Vázquez dio 117-111 para Charlo y estadounidenses Tim Cheatham (de Nevada) dio empate en 114.

Castaño fue dominador del combate hasta el décimo round, momento en el que una contra del estadounidense puso en malas condiciones al argentino y abrió paso para que la decisión de los juradas no premiara la mejor tarea del argentino.

Con este empate ninguno pudo alzarse con las cuatro coronas, que en el caso del argentino hubiera significado ser el primer pugilista latinoamericano en ostentarlas.

El combate realizado en la casa del San Antonio Spurs, con los que Emanuel Ginóbili se alzó con cuatro anillos de la NBA, fue intensa, con clara primacía del argentino hasta el segmento final y a la altura de la envergadura de la misma.

El fallo abrió la puerta para una revancha que seguramente llegará a corto plazo por la controversia que genera la disparidad de criterios de los jurados.

Castaño quedó ahora con un récord profesional de 17 victorias (12 ko) y 1 empate, en tanto que Charlo tiene un historial de 34 triunfos (18 ko), 1 empate y 1 derrota.

 

 


Almafuerte Noticias12 julio, 2021
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6min

Argentina cortó este sábado la racha negra de 28 años sin títulos y se consagró campeón de la Copa América 2021, al vencer en la final a Brasil, el anfitrión, por 1 a 0 en el estadio Maracaná.

 

El único gol del seleccionado nacional, cuyo último título “mayor” había sido la Copa América Ecuador ’93, fue obra del delantero Ángel Di María a los 21 minutos de la etapa inicial.

Luego de seis derrotas consecutivas en finales (cuatro de Copa América, una en el Mundial Brasil 2014 en el mismo escenario de esta noche y otra de Copa Confederaciones), Argentina se sacó la “mufa” y también se la sacó fundamentalmente Lionel Messi, emblema de los merecimientos de toda una generación. El crack rosarino saldó la deuda más pesada que se le reclamaba.

La corona es, además, la primera que consigue la selección tras la muerte del máximo símbolo de su historia, Diego Armando Maradona, ocurrida el 25 de noviembre del año pasado.

En el legendario Maracaná, de Río de Janeiro, hubo alrededor de cuatro mil invitados especiales, el único encuentro del torneo que tuvo algo de público en el marco de la pandemia de coronavirus.

El respeto mutuo dominó el inicio del partido: no sólo era el choque de los dos seleccionados más fuertes del continente sino, además, el duelo de individualidades que se conocen mucho. También dominó la pierna fuerte, al estilo de los viejos clásicos, a tal punto que cuando iban apenas dos minutos llegó el primer amonestado, Fred, por una falta a Gonzalo Montiel.

En ese marco, con los dos equipos preocupados antes por interrumpir el circuito creativo del adversario que por generar en el arco rival, Brasil se mostró algo más prolijo y también un poco más incisivo, sobre todo por la sociedad entre Neymar y Richarlison.

Hubo dos aproximaciones que generaron el astro del PSG y el delantero del Everton, ambas frustradas por la intervención de los defensores argentinos.

Argentina era eficiencia en los cuidados más que cualquier otra virtud cuando sacó ventaja: a los 21 minutos De Paul sacó un gran pelotazo desde campo propio para Di María, que aprovechó el error de Renan Lodi (le “pifió” al despeje), entró al área y definió de emboquillada ante al salida de Ederson.

(Un gol de emboquillada de Di María, ante Nigeria, le había dado a Argentina, representada por el Sub 23, el último título internacional: la medalla de oro en los Juegos Olímpicos Beijing 08).

No cambió el partido después de la apertura del resultado. El mal estado del campo de juego y la presión ejercida por ambos en la mitad de cancha hizo todo trabado, parejo, poco claro. Argentina volvió a llegar con Di María, pasada la media hora, con un tiro que rebotó en Thiago Silva; y Brasil no pudo aprovechar las muchas imprecisiones que mostraron los de Scaloni en la salida, aunque conservaron siempre la concentración y el orden.

Brasil salió con todo en el complemento y estuvo dos veces al borde del empate, las dos con Richarlison, que se tiró al sector derecho de su ataque y sacó ventaja: la primera terminó en gol anulado por offside y la otra la sacó Emiliano Martínez.

Para resolver el sufrimiento que padecía Marcos Acuña, Scaloni decidió el ingreso de Tagliafico por Lo Celso apenas pasado el cuarto de hora. El cambio profundizó la idea sugerida, minutos antes, con la entrada de Guido Rodríguez por Paredes.

El partido entró luego en el clima que buscó Argentina. Brasil, después de aquellas aproximaciones, no pudo imponer su fútbol y el equipo de Scaloni, sobresaliente el esfuerzo de cada uno de los jugadores para morder, para cortar, para correr, intentó eventualmente con algún contragolpe y trabajó sobre el reloj.

Argentina aguantó los últimos embates de Brasil y con el último pitazo de Ostojich, después de que Messi desaprovechara una ocasión ideal para bajarle el telón al marcador, explotó la emoción albiceleste, la angustia acumulada de tantas frustraciones, la sonrisa ancha en la cara del propio Messi con la Copa allá en lo alto. Por fin, Messi y la Copa. Por fin.

 

 

 


Almafuerte Noticias10 julio, 2021
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4min

Lionel Scaloni, sostuvo que Lionel Messi, “gane o no gane la Copa América, seguirá siendo el mejor futbolista de la historia”, en alusión a la final de este sábado a las 21 que su equipo afrontará ante Brasil en el estadio Maracaná, de Río de Janeiro.

 

“Messi, gane o no gane la Copa (América), seguirá siendo el mejor futbolista de la historia. Nada va a cambiar eso. Queda en segundo plano si la gana o no”, resaltó Scaloni en la conferencia virtual ofrecida a los medios en la previa al gran choque.

Entre otras consideraciones, el seleccionador hizo referencia a la semifinal de la anterior competencia de 2019, perdida ante el mismo rival, y el objetivo del equipo.

“No creo en las revanchas, a pesar de muchos para mí no es una revancha esta final en la que nos volvemos a encontrar con Brasil. Puede ser un partido que paralice al mundo, pero no hay revancha”, expuso.

“En lo que creo es en el trabajo, en el proyecto que desarrollamos y por el cual ahora estamos acá”, agregó el rosarino, de 43 años.

“Como entrenador es algo muy importante estar en la final y sé lo que representa ganarla. Siempre hay que dar resultados, es lo que se exige, y la selección argentina quiere ese resultado”, apuntó.

Scaloni trató de restarles presión a sus jugadores, comentando que por las charlas previas, se les hizo entender a los mismos que la final “son 90 minutos importantes, pero que después de eso, cualquiera fuese el resultado, la vida sigue”, indicó.

“La final es un partido de fútbol, nada más, que puede ser importante, pero esta visto desde el año pasado con la pandemia (de coronavirus) que el fútbol no es lo más importante”, destacó.

Al ser consultado si están dispuestos a dar otro “Maracanazo”, como lo hizo Uruguay en la final del Mundial de 1950, el ex volante de Newell’s Old Boys y Estudiantes de La Plata, entre otros, refirió que “eso es del pasado”.

“Lo único es que se jugará en el Maracaná, que es un estadio mítico, pero los jugadores deben salir pensando en que es un estadio neutral”, dijo el director técnico.

En el último tramo, manifestó sentirse “orgulloso” de dirigir al “grupo hizo tantos esfuerzos personales para llegar hasta aquí”, por los 40 días en una ‘burbuja’, dejando a sus familias y puntualizó el caso del arquero Emiliano Martínez, que fue papá de una beba hace cuatro días y que aún no la conoce personalmente.

Y se despidió sin confirmar el equipo, pero sí con un mensaje especial: “Quiero saludar a mi país porque hoy es el día de la Patria”.

 

 

 


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8min

Argentina jugará la final de la Copa América ante Brasil en el estadio Maracaná, el próximo sábado, tras vencer en la semifinal a Colombia por 3 a 2 en definición por tiros penales luego de empatar 1 a 1 en los 90 minutos regulares, instancia en la que el arquero Emiliano “Dibu” Martínez contuvo tres de los cinco disparos que le ejecutaron en el estadio Mané Garrincha, de Brasilia.

 

De esta manera el seleccionado argentino jugará su tercera final de ese certamen en las últimas cuatro ediciones, luego de haber perdido ante Chile, por penales, las de 2015 y 2016.

Y lo hará luego de recorrer invicto la fase de grupos y los cuartos de final, jugando siempre de la misma manera, con arranques explosivos y goleadores y tramos posteriores en los que los apagones futbolísticos son evidentes y por eso termina sufriendo, aunque a manera de contraste sin recibir goles.

De hecho en fase de grupos y en el único partido que empató (1-1), el tanto que le convirtieron fue de un rebote de un tiro penal, ya que después fueron sendos 1 a 0 sobre Uruguay y Paraguay, más el 4-1 cómodo sobre Bolivia y el posterior 3-0 sobre Ecuador en cuartos.

Y esos triunfos se sostuvieron, además de las inconmensurables tareas del capitán, Lionel Messi, en las lecciones que iba aprendiendo el técnico Lionel Scaloni de un partido a otro, y que lo llevaron a realizar cambios que siempre sonaron atinados.

Por ejemplo del partido reciente con Colombia por eliminatorias mundialistas sacó la conclusión de que Juan Guillermo Cuadrado le ganaba el lateral izquierdo a Marcos Acuña y este martes incluyó a Nicolás Tagliafico en su lugar, porque tiene más marca, y el defensor del Ajax neerlandés respondió satisfactoriamente.

Después advirtió que en el encuentro anterior frente a Ecuador y pese a lo holgado del marcador final, hubo problemas en el retroceso de apoyo del volante central, por entonces Leandro Paredes, a los marcadores centrales, y por eso esta vez incluyó a Guido Rodríguez, que venia cumpliendo bien esa función cada vez que ingresaba.

Esos dos ajustes parecían los correctos y de hecho lo fueron, sobre todo porque cuando después del gol conseguido a los seis minutos de iniciado el juego por Lautaro Martínez tras la decimocuarta asistencia de Messi en Copa América, los colombianos dieron un paso al frente y complicaron el desarrollo futbolístico de Argentina con una presión alta sobre el primer pase que obligó siempre al arquero Emiliano Martínez a jugar con los pies.

Messi pareció estar fresco en un par de apiladas iniciales de la suyas, casi de “otros tiempos”, pero lo que pasó en fase de grupos cuando hubo apenas 72 horas entre el partido con Uruguay y el posterior con Paraguay, se volvió a repetir este martes ante el mismo espacio de tiempo respecto del juego con los ecuatorianos: el capitán lució cansado.

Y así como había sido importante bajando a buscar el balón a su campo, más allá de su eficacia en el área de enfrente que lo llevó a ser el goleador de este certamen con cuatro tantos (y tres asistencias), esta vez “Lío” no tuvo las piernas frescas para realizar recorridos largos.

Eso lo sintió Argentina en la construcción de su juego, y por eso Colombia, exigido por la desventaja, terminó mostrándose superior tanto en el tramo final del primer tiempo como en el arranque del segundo, pese a que los de Scaloni pudieron aumentar sobre el epílogo de la primera etapa con un cabezazo abajo de Nicolás González que el arquero David Ospina terminó rechazando “in extremis” con la pierna izquierda.

Pero lo que había corregido acertadamente Scaloni al principio de este certamen al incluir en el lateral derecho a Nahuel Molina para ponderar un mayor cuidad defensivo respecto de Gonzalo Montiel, que era uno lanzado al ataque y otro volviendo a recuperar posiciones, este martes lo ejecutó al revés y se equivocó.

Es que el técnico notó alguna imprecisión del defensor de Udinese, quizá algo nervioso para fallar inclusive en un par de controles del balón, y lo terminó reemplazando en el arranque del segundo período.

Y esa modificación terminó resultándole fatal porque sobre el cuarto de hora el lateral riverplatense tuvo otra desatención por la que había perdido el puesto y se dejó ganar la espalda por Luis Díaz, la figura de Colombia y del encuentro, quien logró la por entonces merecida paridad en el marcador.

Recién a partir de ese golpe Argentina empezó lentamente a recuperar posiciones en el terreno de juego como en el principio de la noche y tuvo dos opciones clarísimas para pasar otra vez al frente, la primera cuando todavía Colombia era más, pero se la perdió sin arquero Lautaro Martínez tras una buena habilitación del ingresado Ángel Di María. La otra fue un tiro en el palo derecho de Messi.

Entonces llegaron los penales y allí “Dibu” Martínez, el considerado esta temporada como el mejor arquero de la Premier League inglesa defendiendo los colores de Aston Villa, se transformó en el “Messi de las manos” al contener tres de los cinco remates que le ejecutaron, mientras que en Argentina solamente falló Rodrigo De Paul.

El ex arquero de Independiente “habló” a cada uno de los ejecutantes colombianos y les terminó ganando desde lo psicológico y luego desde lo futbolístico a Davinson Sánchez, Yerry Mina y Edwin Cardona, para convertirse “en héroe”, como alguna vez le dijo Javier Mascherano a uno de sus antecesores, Sergio Romero, en otra semifinal jugada también en Brasil hace siete años, frente a Holanda, por el Mundial de 2014.

 

 


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2min

Argentina, liderada por su capitán Lionel Messi y con un rendimiento en franco crecimiento, se medirá hoy con Colombia en la segunda semifinal de la Copa América, que ya consagró finalista al anfitrión Brasil.

 

El encuentro se jugará a partir de las 22 en el estadio Mané Garrincha, en Brasilia, será arbitrado por el venezolano Jesús Valenzuela y televisado por la TV Pública, TyC Sports y DirecTV Sports.

El chileno Julio Bascuñán estará a cargo del VAR, acompañado por su compatriota Cristian Garay (AVAR) y el paraguayo Eduardo Cardozo (AVAR 2).

En caso de empate en el tiempo reglamentario, la serie se definirá directamente con tiros desde el punto penal.

El ganador clasificará a la final para enfrentar a Brasil, que superó en la otra semifinal anoche a Perú por 1-0, el próximo sábado 10 de julio a las 21 en el estadio Maracaná, en Río de Janeiro.

El perdedor competirá por el tercer y cuarto puesto frente a los peruanos el viernes 9 de julio a las 21 en el estadio Mané Garrincha de la capital brasileña.

A 28 años del último título con la mayor (la Copa América jugada en Ecuador en 1993), Argentina buscará meterse en una nueva final de Copa América y dar el “golpe”, tal como dijo el capitán Messi, en Brasil.

 

 

 


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1min

El seleccionado de la Argentina, liderado por su capitán y emblema Lionel Messi, y con un nivel de juego en pleno crecimiento, enfrentará a Ecuador, dirigido por Gustavo Alfaro, por los cuartos de final de la Copa América que se celebra en Brasil.

 

El encuentro, que será el 16to. en el historial de la Copa América entre argentinos y ecuatorianos, se jugará desde las 22 en el estadio Olímpico de la ciudad de Goiania, con el arbitraje del brasileño Wilton Sampaio y televisación de la TV Pública y TyC Sports.

El vencedor de la llave jugará en semifinales el martes próximo ante un rival que surgirá entre Uruguay y Colombia, que se enfrentarán previamente a las 19 en el estadio Mané Garrincha de Brasilia.

En ambos partidos en el caso de culminar empatados al finalizar los 90 minutos, se jugarán 30 minutos suplementarios y de persistir la igualdad se apelará a una definición con remates desde el punto penal.

 

 


Almafuerte Noticias29 junio, 2021
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5min

El crack rosarino Lionel Messi, con un doblete y una asistencia, marcó este lunes el camino para la goleada del seleccionado argentino ante Bolivia por 4 a 1 en el cierre del grupo A de la Copa América Brasil 2021.

 

Messi fue la estrella estelar de la noche en Cuiabá, donde se transformó en el jugador con más presencias en la Argentina con un total de 148, una más que Javier Mascherano.

El mediocampista Alejandro “Papu” Gómez, con un pase del capitán argentino, abrió la goleada y Lautaro Martínez anotó el cuarto en una jornada perfecta para los dirigidos por Lionel Scaloni. En tanto que Erwin Saavedra descontó para Bolivia.

Argentina cerró su participación en la zona como puntero y de esa manera se enfrentará al Ecuador de Gustavo Alfaro (cuarto del grupo B) el sábado 3 de julio, por los cuartos de final, en Goiania, a partir de las 22.

Argentina, con varios cambios respecto del triunfo ante Paraguay, cumplió con la lógica, ya que superó en todas sus líneas a la peor selección del certamen continental, que perdió todos los partidos que disputó.

El equipo de Scaloni salió a buscarlo desde el inicio y encontró espacios a pesar de la resistencia boliviana.

La primera llegada, a los dos minutos, exigió al arquero Carlos Lampe ante Ángel Correa y antes Sergio Agüero. Poco después, el delantero de Atlético Madrid tocó para Messi, quien en menos de un segundo observó la proyección del “Papu” Gómez, que ensayó un remate de zurda sin dejar picar la pelota. Golazo.

Argentina fue claro dominador del juego y generó peligro con las proyecciones de Marcos Acuña (el más buscado) y Gonzalo Montiel.

El ataque albiceleste, con Messi, Sergio Agüero, el “Papu” Gómez y Correa tuvo conexión fluida con algunos pasajes interesantes, apoyados por las buenas coberturas de Guido Rodríguez (cada vez más afianzado) y Exequiel Palacios.

Al “Papu” Gómez le cometió infracción Diego Bejarano en el área y Messi lo cambió por gol, de penal.

Y el capitán argentino concretó luego el doblete tras una gran habilitación de Agüero, en su partido número 100 en el seleccionado, quien pudo haber estirado la ventaja con dos remates cruzados.

Para Messi fue volver a marcar de jugada después de 750 días, en un amistoso ante Nicaragua en San Juan del 7 de junio de 2019 que Argentina ganó 5 a 1.

Bolivia, por su parte, esgrimió tan solo dos llegadas. En el primer tiempo con un remate de media distancia de Jeyson Chura que desvió Franco Armani y en el segundo cuando Saavedra descontó con una gran definición propiciada por la mejor jugada colectiva del perdedor.

Después del descuento, Argentina fue por más con los ingresos de Lautaro Martínez y Giovani Lo Celso. El “Toro” aprovechó un rebote de Lampe tras un remate de Montiel y puso fin a su sequía en la selección apenas entró.

Argentina había definido el partido con anterioridad y le permitió a Scaloni realizar más cambios pensando en Ecuador. Por supuesto, Messi se mantuvo en cancha y cumplió los 360 minutos ininterrumpidos en la Copa América de Brasil.

Lampe salvó a Bolivia de un resultado más holgado. El ex arquero de Boca le tapó un tiro libre a Messi, estuvo atento en el rebote ante Lautaro Martínez y negó el grito de gol al juvenil Julián Álvarez, quien sumó sus primeros minutos en esta Copa América.

Esta vez, Argentina no tuvo bajones a pesar del descuento boliviano, que se produjo porque dejó espacios en el sector izquierdo que facilitaron el centro para Saavedra.

Argentina, que terminó primero en el grupo A con 10 puntos, sumó un nuevo voto de confianza de cara a la definición de la Copa América. Ecuador será otra historia, muy distinta a la de este lunes, pero el equipo de Scaloni cumplió y no dejó lugar a dudas.

 

 


Almafuerte Noticias28 junio, 2021
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6min

El seleccionado argentino, ya clasificado a los cuartos de final, defenderá esta noche el primer puesto del Grupo A de la Copa América Brasil 2021 cuando enfrente al eliminado equipo de Bolivia por la cuarta y última fecha.

 

El partido se disputará desde las 21:00 en el estadio Arena Pantanal de la calurosa ciudad de Cuiabá, con el arbitraje del colombiano Andrés Rojas y transmisión de la TV Pública, TyC Sports y Directv Sports.

El capitán, Lionel Messi, se perfila para ser titular y cumplirá su partido 148 con el seleccionado para quedar en soledad como el jugador con más presencias en la historia.

El rosarino, de recientes 34 años, es también desde 2016 el máximo goleador del seleccionado mayor con 73 gritos y en su sexta Copa América quedará entre los tres jugadores con más partidos en el torneo con 31 por detrás del brasileño Zizinho (33) y el chileno Sergio Livingstone (34).

Argentina lidera el grupo A de la Copa América con 7 puntos y necesita de una nueva victoria para no depender del resultado de Paraguay, escolta con 6, que a la misma hora enfrentará a Uruguay en Río de Janeiro.

Si se asegura el primer puesto, la “Albiceleste” jugará su partido de cuartos de final el próximo sábado 3 de julio a las 22 ante el cuarto del grupo B en el Olímpico Pedro Ludovico de Goiania.

Si termina en la segunda posición, Argentina deberá viajar a Brasilia y enfrentar ese mismo sábado a las 19 en el estadio Mané Garrincha al tercero del grupo B.

Bolivia se despedirá del torneo luego de perder los primeros tres encuentros: 3-1 ante Paraguay, 1-0 contra Chile y 2-0 frente a Uruguay.

La “Verde” suma once derrotas seguidas por Copa América y solo ganó un partido en los últimos 24 años: 3-2 a Ecuador en la edición de 2015 en Chile.

Por el rival y el contexto favorable, el entrenador Lionel Scaloni tiene la posibilidad de hacer varios cambios con respecto a la última victoria sobre Paraguay por 1-0 con un gol de Alejandro “Papu” Gómez.

El cuerpo técnico preservará a los seis futbolistas que tienen una tarjeta amarilla y no jugarían los cuartos de final si reciben una más.

Ellos son el arquero Emiliano Martínez, el defensor Lucas Martínez Quarta, los mediocampistas Leandro Paredes y Giovani Lo Celso y los delanteros Lautaro Martínez y Joaquín Correa.

Scaloni confirmó el equipo durante la conferencia de prensa virtual en el predio de la AFA antes del viaje a Cuiabá.

Franco Armani retornará a la titularidad por “Dibu” Martínez y en la defensa solo se mantendrá desde el inicio Germán Pezzella.

En los laterales ingresarán Gonzalo Montiel y Marcos Acuña por Nahuel Molina y Nicolás Tagliafico, respectivamente, y Lisandro Martínez aprovechará su oportunidad en la zaga central por Cristian “Cuti” Romero, uno de los puntos altos del equipo de Scaloni.

El defensor de Ajax y el delantero Julián Álvarez son los únicos jugadores de campo que todavía no sumaron minutos en los tres partidos de la Copa América.

El mediocampo también tiene novedades ya que Exequiel Palacios será titular por primera vez en el torneo y se complementará con Guido Rodríguez, otro ex River, y el “Papu” Gómez.

En ofensiva, Scaloni tiene muchas variantes para rodear a Messi, quien estará a pesar de haber jugado todos los minutos del torneo después de una extenuante temporada en Barcelona.

Sergio “Kun” Agüero repetirá desde el comienzo y Ángel Correa completará el tridente.

En Bolivia se perfilan los regresos de Diego Bejarano (cumplió la fecha de suspensión) y de los tres futbolistas que dieron positivo en coronavirus antes del inicio del torneo: Luis Haquín, Henry Vaca y el artillero Marcelo Moreno Martins.

El goleador histórico de Bolivia y autor de cinco tantos contra Argentina jugó 30 minutos ante Uruguay y está listo para ser titular en el último partido.

A pesar de la pronta eliminación, el entrenador venezolano César Farías fue ratificado en el cargo y seguirá al frente del equipo en las Eliminatorias Sudamericanas para el Mundial de Qatar 2022.

 

 


Almafuerte Noticias22 junio, 2021
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10min

A los diez minutos del segundo tiempo del partido por los cuartos de final entre Argentina e Inglaterra, Diego Maradona convirtió el mejor gol de la historia. Fue el 22 de de 1986, tras dejar a seis rivales en el camino. Una semana después levantaría la copa como campeón del mundo.

 

Diego Maradona necesitó 10.6 segundos para recorrer los 52 metros más cortos de la historia. Pasaron 35 años de la mayor corrida que se vio en una cancha y en paralelo el relato de Víctor Hugo Morales que lo bautizó como “barrilete cósmico”. En el medio quedaron seis ingleses, entre jugadores de campo y el arquero.

Los nombres que se eternizaron por verlo de cerca fueron Glenn Hoddle, Peter Reid, Kenny Sansom, Terry Butcher y Terry Fenwick y en el piso quedó Peter Shilton, el arquero que se animó a quejarse años después por el gol con la mano.

“Pisó la pelota y dio media vuelta, el movimiento tuvo un equilibrio y una clase impresionantes. Fue rápido, demasiado para mí. Sigo teniendo pesadillas con esa jugada. Nunca pensé que un solo partido de fútbol podría tener un efecto tan decisivo en mi vida”, recordó Reid en un Instagram Live brindado hace meses.

Reid, quien desde el 2016 se fue del mundo de la pelota tras ser entrenador en Bolton, padeció la demostración atlética de Maradona en la altura de México DF, con el calor del mediodía y un viento de 12 kilómetros por hora.

A Reid verdaderamente lo marcó y por eso en su autobiografía le dedicó unas líneas para describir su mirada desde un ángulo exclusivo: “Cuando Maradona comenzó la jugada yo estaba ahí, pero él giró entre mi posición y la de Beardsley. La gente dijo que si yo no hubiera estado lesionado, podría haberlo agarrado, pero no había forma”, lamentó.

Su entrada a la cancha estuvo en duda hasta los últimos minutos por un dolor producido por una fractura de su tobillo derecho a causa del estrés. Nunca imaginó que su camiseta, con el 16 en la espalda, y su mirada atónita al ver a Maradona irse, sería parte de los videos y las fotos en la actualidad.

Lo mismo pasó con sus excompañeros, todas glorias del fútbol inventor, y así lo reconoció Terry Butcher, que resultó ser el mortal más cercano en ver cómo entró la pelota al ingresar con Diego al área, cuando en 2008 lo entrevistaron desde el medio británico Daily Mail.

“La mano de Dios fue una cosa anormal. Yo me quedé más enojado por el segundo gol porque me eludió a mí. A todo el resto de los jugadores los superó una sola vez, pero a mí me eludió dos. Pequeño bastardo”, aseguró Butcher, que en ese mismo año lo enfrentó en un amistoso como parte del cuerpo técnico escocés.

Esas palabras no le gustaron a Diego, que con su lengua filosa tiró: “¿Quién es Butcher?”. Maradona estrenó saco de seleccionador esa tarde de noviembre de 2008 y festejó una victoria ajustada por 1-0 con un tempranero gol de Maximiliano Rodríguez.

No todos los recuerdos de Diego resultaron tormentosos. Steve Hodge no sólo ama al astro, sino que se quedó con su camiseta y lo contó públicamente el 27 de diciembre del año pasado, a un mes del fallecimiento del argentino.

“La cambié al final del partido y me han criticado mucho por eso. Y otros compañeros de Selección se enojaron conmigo”, afirmó ante la BBC Radio Nottingham.

“Ese partido nunca será olvidado en la historia del fútbol. Nunca lo culpé por su gol con la mano. Maradona fue un jugador extraordinario. Era tan valiente como un león. Solía ser pateado en todas partes donde jugaba”, siguió.

Hodge vio cómo se gestó todo. No reaccionó. No pudo. No le dio para retroceder. Lo vio irse con un giro en el que se les escapó rápido a Reid y a Beardsley. Solamente miró.

El que tuvo la posibilidad de frenarlo en la puerta del área fue Terry Fenwick. Trató de manotearlo. Se tentó cuando Maradona adelantó la pelota en un espacio reducido. Según el propio argentino lo hizo adrede y en una segundo le enganchó.

“Lo que me dejó asombrado de Maradona es cómo quería la pelota todo el tiempo”, resaltó el inglés, que quedó como el último guardián de la defensa para evitar el mano a mano con Shilton -terminó “desparramado” en el piso, dijo Diego-.

“No le importaba la tensión o dónde era la jugada: siempre quería la pelota, era valiente. Nunca me había encontrado con alguien así, estaba en un planeta diferente. Era muy pequeño pero ancho”, describió hace 10 años en una entrevista con El País.

El área grande se convirtió en el punto de encuentro entre Fenwick y Maradona. Por lo que se vio, el británico trató de agarrarlo y hacerle el foul tan reclamado con el paso de los años. No lo logró, imposible a esa velocidad -casi de un maratonista-. La amarilla del primer tiempo le jugó en contra en su cabeza.

“Varios compañeros míos ya habían intentado detenerlo. Yo tendría que haberle hecho falta, pero no la hice porque todo el tiempo pensaba en que podrían volver a amonestarme”, se recriminó en su biografía, mismo libro en el que coincidió con Reid y calificó como “pesadilla” ese partido. El monstruo era Maradona, que los eternizó en sus posiciones y en el ridículo de no poder pararlo.

Fenwink nunca más jugó un Mundial. Su carrera “fue para atrás”, según sus propias palabras luego de ese gol que resultó “un infierno”.

“Maradona debió haber sido detenido mucho antes de que llegara al área. Antes de mí hubo cuatro intentos de detenerlos y eso te hace preguntar: ¿fueron lo suficientemente buenos? Después fui yo contra él, en la última línea de la defensa, luchando para tomar una decisión. Maradona me pasó y marcó el gol que recordaremos el resto de nuestras vidas. Debí haberlo derribado. Fue un error y lo lamento”, aseguró.

Pero el último hombre, que no vio el gol pero sí lo tuvo de frente y con una ventaja -o desventaja-: el uso de las manos fue Peter Shilton, enemigo público de Maradona por su “ética”.

“El 99 por ciento de los jugadores que están en esa situación optarían por rematar al arco. Yo esperaba eso y estaba listo, pero Maradona recién pateó cuando Butcher le cometía infracción. Me tiré pero fue una fracción de segundo tarde. Estuve cerca de tocar la pelota, pero no pude y fue gol. El estadio estalló”, opinó el exarquero que también sacó un libro para recordar sus buenos y no tan buenos tiempos en las canchas.

Shilton salió, le tapó los espacios, pero todos terminaron preguntándose: ¿De qué planeta vino ese chico de rulos y con la 10 en la espalda?

 

 



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